Tortilla de calabaza con Arzúa-Ulloa y brava de chili crispy
Una tortilla de patata sin patata, hecha con calabaza, cebolla caramelizada y queso Arzúa-Ulloa, con salsa brava de chili crispy.
ES
- Preparación
- –
- Cocción
- 30m
- Pasos
- 8
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Media
Elaboración
- Paso 1Cortar y cocinar la calabaza
Cortamos la calabaza en láminas finas y la cocinamos hasta que esté tierna pero manteniendo estructura. Queremos que al cortar la tortilla siga teniendo ese aspecto de tortilla de patata.
calabaza - Paso 2Caramelizar la cebolla
Cortamos la cebolla en juliana y la cocinamos lentamente hasta que quede bien caramelizada y melosa.
cebollaaceite de oliva virgen extra - Paso 3Mezclar los huevos
Batimos los huevos con sal y añadimos la calabaza y la cebolla. Mezclamos con cuidado para no romper demasiado la calabaza.
huevosalcalabazacebolla - Paso 4Cuajar la mezcla en sartén
Ponemos una parte de la mezcla en una sartén pequeña y dejamos que empiece a cuajar.
huevo - Paso 5Añadir el queso
Añadimos una fina capa de Arzúa-Ulloa en el centro y cubrimos con el resto de la mezcla.
queso - Paso 6Cocinar y girar la tortilla
Cocinamos a fuego medio-bajo y le damos la vuelta como a una tortilla de patata. Alta, jugosa y cremosa por dentro.
- Paso 7Preparar la salsa brava
Para la salsa, aprovechamos el aceite del chili crispy oil y hacemos un sofrito con ajo y cebolla. Añadimos harina y pimentón, cocinamos unos segundos y mojamos con caldo de pollo. Dejamos que espese, trituramos hasta conseguir una salsa fina y ajustamos de sal. Y el toque final: añadimos la parte crujiente del chili crispy oil para que la brava tenga ese punto picante, crujiente y lleno de umami.
aceite de chileajocebollaharina de trigopimentóncaldo de pollosal - Paso 8Servir y cortar la tortilla
Servimos la tortilla, la bañamos con la brava y la cortamos.





